domingo, 5 de abril de 2009

El castillo en el cielo (1986)



Animación. Fantástico / SINOPSIS: Una aeronave se desliza sobre un mar de nubes, en una noche de luna llena. Muska, un agente secreto del gobierno, acompaña a una chica llamada Sheeta a la fortaleza de Tedis. Repentinamente la nave es atacada por los piratas que, al igual que el gobierno, buscan el secreto de la piedra mágica de levitación que Sheeta lleva alrededor del cuello. La piedra es la llave que abrirá las puertas de La Fortaleza celeste, una isla flotante en medio del cielo creada por una misteriosa raza que hace mucho tiempo desapareció del planeta. Pazu, un joven muchacho, se hace amigo de Sheeta, le ayuda a escapar de sus seguidores y juntos se disponen a resolver el misterio de la Fortaleza Celeste. Cuando Sheeta y Pazu inician su viaje hacia la Fortaleza Celeste, ponen en marcha una cadena de acontecimientos irreversibles. En este misteriosos lugar encontrarán un tesoro mucho más grande que el poder de gobernar el mundo.





La prolífica imaginación de Hayao Miyazaki y su fructífera asociación con Studio Ghibli ha dado lugar a lo largo de varias décadas a un número nada despreciable de largometrajes de animación que se pueden contar entre las grandes joyas de este género. En medio de la titánica competición de colosos (Disney, Disney-Pixar, Dreamworks, Twentieth century Fox, Studio Ghibli...), la animación japonesa lleva largo tiempo confirmándose como una de las más imaginativas y creativas de toda la historia, sin desmerecer los méritos de las otras grandes compañías, pero marcando un punto y aparte con respecto a las demás.Miyazaki deja inconfundiblemente su sello personal en cada una de sus producciones, insuflándoles abundantes elementos comunes y recurrentes y creando historias a cuál más bella y única pese a que en todas veremos muchos detalles reiterativos.En "El castillo en el cielo", Miyazaki se centra en uno de sus temas más abordados: la guerra por el poder, ese poder que es letal porque corrompe y destruye la paz y la armonía.Un gran misterio y una fascinante leyenda se ocultan tras una legendaria isla-castillo flotante que algunos afirman haber visto. Pazu, un chico optimista e intrépido, ha escuchado esa leyenda desde su más tierna infancia; y Shita, una chica que posee una rara piedra luminosa, está siendo perseguida y acosada a causa ellas (la leyenda y la piedra).Con ese estilo tan característico de Studio Ghibli que recurre invariablemente a la animación tradicional, regalándonos imágenes repletas hasta el delirio de detalles que representan la naturaleza en todo su esplendor, combinada con una recreación de ciudades fantásticas de extraña y volátil arquitectura, de barrios industriales y humildes, de lugares de ensueño que parecen diseñados por la mano de un dios especialmente artista... Naturaleza y artificio humano perfectamente combinados, y aderezados por una trama intrigante que nos va desvelando el misterio, por una acción desbordante, un sentido del humor simpático que nos hace sonreír, ternura, valores imperecederos, la lucha del bien y del mal, personajes que van desde un extremo al otro pasando por los que se sitúan en el centro... Decididamente es menos compleja y los personajes están tratados con más simpleza que en otras películas del genio japonés, pero ello no eclipsa el deslumbrante espectáculo que se nos ofrece y que a los amantes de la buena animación nos hace disfrutar de principio a fin. Otra pequeña pega tal vez sea su duración; dos horas me parecen un poco excesivas para una película de estas características. Pero, aún así, y pese a que no alcanza las cotas de calidad de otros productos de Miyazaki (sí las alcanza en lo técnico, aunque en mi opinión no en lo argumental), no se debe dejar de ver una película que sin duda conseguirá que empleemos bien el tiempo que le dediquemos.Enhorabuena, Miyazaki. Gracias por tantos años dedicándote a deleitarnos, asombrarnos, maravillarnos y hacernos soñar.

4 estrellas

Atrápame si puedes (2002)



Sinopsis
Frank Abagnale Jr. trabajó como médico, abo-gado y copiloto de una de las grandes líneas aéreas, todo ello antes de cumplir los diecio-cho años. También fue un genial falsificador y sus habilidades le otorgaron una plaza en la historia. A la edad de 17 años, Frank Abagnale Jr. se convirtió en el ladrón de bancos de más éxito en la historia de Estados Unidos. El agente del FBI Carl Hanratty dedicó la mayor parte de su tiempo a perseguir a Frank para llevarle ante la justicia, pero Frank siempre estaba un paso por delante, retándole a continuar la caza.









Graciosa, interesante y dinámica, llena de detalles y con un final lógico y satisfactorio.Atrápame si puedes, el melodrama futurista A.I. Inteligencia Artificial, y el thriller cibernético Minority Report contienen todas ellas un elemento en común: una preocupación por el abandono, la soledad y la autodestrucción, temas recurrentes del autor que nos ocupa, producto de la separación que padecieron sus padres cuando él era un adolescente. Las tres componen una trilogía con la que el director de Tiburón cierra una etapa más en su ya de por sí prolífica, variada e interesante filmografía. A David y John Anderton se añade ahora la figura de Frank Abagnale Jr., personaje real con el que Spielberg salda una pequeña cuenta pendiente: la realización de una digna comedia.Un malo irresistible


No es la primera vez que el cine nos muestra personajes malvados que, a pesar de su lado criminal, resultan irresistibles y verosímiles. sistbes y verosímiles. Ahí están Paul Newman y Robert Redford en Dos hombres y un destino, sin olvidarnos de un actor que ya antecedió con sus interpretaciones a este tipo de rebeldes encantadores: Humphrey Bogart. Leonardo DiCaprio encarna a un tipo parecido que delinque con habilidad y carisma, sin tecnología, y lo hace con elegancia, madurez y convicción. Entre este y el siguiente papel en Gangs of New York, demostrará a todos sus detractores y fanáticas chiquillas que no es un actor cualquiera, impulsado por un solo éxito (Titanic), y que posee vocación de sobra para dejar un valioso legado. De momento, su agraciada interpretación se suma a las excelentes que ya consiguiera en Vida de este chico o Diario de un rebelde.


Existe la confusión entre más de un espectador por la cual se piensa, erróneamente, que una comedia, para ser buena, debe contener cuanto mayor número de carcajadas y gags, mejor. Es evidente que esta afirmación no hay por donde cogerla, y si no, que se lo pregunten a Ernst Lubitsch y Billy Wilder, los auténticos demiurgos del género, considerado por la mayoría, como el más complejo de llevar a cabo.


Steven Spielberg, en la friolera de cincuenta y seis días de rodaje, se ha reinventado a sí mismo gracias a su vocación documental, al mismo tiempo que ha sido pragmático y realista. Ha parido lo que podríamos llamar cine de evasión, y lo ha hecho a través de una perfecta y agradable miscelánea de géneros, síntoma de que cada vez realiza obras más personales, conmovedoras y variopintas. Con un ritmo desenfrenado y una evolución verosímil y coherente de sus personajes (Tom Hanks y Christopher Walken engrandecen la cinta), dedica una oda al disfrute de la vida, y con densa varios temas: el sueño americano, el mundo de las apariencias, y el problema acerca de cómo crecer inmerso en el drama de una familia. Todo ello ambientado en la década de los sesenta, época previa a la contracultura, y nostálgica por su inocencia e ingenuidad. John Williams pone la nota de jazz.


4 estrellas

Munich (2005)



2005: 5 Nominaciones a los Oscar, incluyendo mejor película / Drama. Thriller. Intriga / SINOPSIS: Basada en hechos reales, relata la historia de un agente especial de los servicios secretos israelíes (el Mossad) que, tras la crisis de los rehenes en los Juegos Olímpicos de Munich de 1972, donde el grupo "Septiembre negro" asesinó a varios atletas israelíes, recibió una misión de alto secreto con un único encargo: asesinar a los responsables.



Vibrante thriller político con el que Spielberg rompe con su habitual estilo narrativo, para mostrar con gran valentía artística, su particular visión del secuestro y posterior asesinato de los once atletas israelíes, durante los Juegos Olímpicos de Munich de 1972, por parte del grupo terrorista palestino, "Septiembre Negro", en lo que se conoce como "La Masacre de Munich", un acontecimiento que conmocionó al mundo.El film narra también la reacción israelí a la masacre: la creación de un comando que debía encargarse de ejecutar a los principales responsables del crimen, la venganza se prolongaría durante más de diez años, durante los cuales caerían tanto perseguidos, como perseguidores.Spielberg compone con brillante maestría el relato de los horribles hechos, alternándolos con numerosas escenas intimistas, donde a modo de introspección, se detallan los sentimientos, las emociones y las reflexiones íntimas de los protagonistas de ambos bandos (ver detalle en el spoiler)Los actores saben reflejar esa visión introspectiva con acierto, destacándose del conjunto, Eric Bana y Ciaran Hinds, ambos en las antípodas de sus recientes trabajos como hieráticos héroes de la Antigüedad (el Hector de "Troya" y el Julio César de "Roma", respectivamente), Daniel Craig, demostrando sus aptitudes para encarnar al nuevo James Bond, y Geoffrey Rush, sobrecogedor en su siniestro y cínico papel de jefe del comando.El film supone un acierto pleno de Spielberg, que ha sabido mostrar desde diferentes ángulos, los sumideros de esta guerra sucia y subterránea, que es el conflicto palestino-israelí, posicionándose con claridad y valentía, en el rechazo a la violencia y a la manipulación a través de ideales basados en conceptos como patria y religión.

4 estrellas

viernes, 3 de abril de 2009

Nueve reinas (2000)



Thriller. Intriga. Drama / SINOPSIS: Buenos Aires. Algo une a Juan y Marcos, dos estafadores de poca monta que casualmente se ven envueltos en un asunto que les puede hacer millonarios: tienen menos de un día para realizar una estafa que no puede fallar.



La gran película argentina de principios de siglo.Partiendo desde un guión sencillamente exquisito y unas interpretaciones magníficas, Fabián Bielinsky logró hacer de su ópera prima una verdadera obra maestra. Claro que nada hubiera sido lo mismo sin el maravilloso final que tiene, ese giro repentino que da una vuelta de tuerca total a cada uno de los personajes y a la historia en general, y que te produce esa sensación de querer volverla a ver en ese mismo momento. La película podía haber terminado tranquilamente cuando Juan y Marcos se despiden para siempre bajando la vista y sin poderse mirarse a los ojos y decirse una sóla palabra, o bien en la escena en el subte, pero estaríamos hablando de una gran película y no de una obra maestra. Volviendo al tema del guión, no puede ser mejor. Otro aspecto insuperable. Frases geniales y adecuadas en un contexto magnífico. El texto es excelente, pero hay que saber trasladarlo a la pantalla, y Bielinsky lo logra de manera perfecta. Y la música de fondo, como ya adelantaré en el spoiler, también nos juega un papel clave, al igual que algunas escenas mentirosas. Ni hablar de las actuaciones, un Ricardo Darín haciendo de su papel uno de los mejores que recuerdo, y tmabién muy correctos los otros, partiendo desde Pauls por el hecho de acaparar más la cámara. La historia es sencilla, dos estafadores desconocidos entre sí se encuentra casi por casualidad y acuerdan trabajar juntos ese día. Marcos (Ricardo Darín) tiene bastante más experiencia que Juan (Gaston Pauls), quien necesita un dinero por un problema que viene acarreando y apenas conoce unos trucos en ese submundo de la estafa. Pero podrían ser una buena combinación. Y cuando Marcos recibe una propuesta caída del cielo que podría hacerlo ganar cientos de miles en apenas unas horas de trabajo, deseará no haberse encontrado con Juan. Pero Juan no puede dejar escapar ésta oportunidad para aunque sea conseguir un par de miles de pesos. Por cierto, Marcos descubre que Juan puede servirle. Trabajar juntos puede no ser tan mala idea, a ver que pasa.

4 estrellas

miércoles, 1 de abril de 2009

Todo sobre mi madre (1999)



1999: 1 Oscar mejor película extranjera. 1999: Cannes: Mejor director. 1999: 7 Goyas: incluyendo Mejor película, director y actriz (Cecilia Roth) / Melodrama / SINOPSIS: Madrid. Una madre soltera ve cómo su joven hijo muere el día de su decimoséptimo cumpleaños mientras corre para conseguir el autógrafo de su actriz favorita. Decide entonces viajar a Barcelona en busca de su padre, un travestido llamado Lola, que desconocía tener un hijo. Primero encuentra a su amigo Agrado, otro travesti, y a través de él conoce a Rosa, una monja de El Salvador, y por casualidad termina convirtiéndose en la asistente de Huma Rojo, la actriz que admiraba su hijo.





Aunque he disfrutado bastante algunas de sus más famosas comedias, confieso que nunca había inspirado plena confianza en el reconocido cineasta español Pedro Almodóvar. Sus "dramas" en general me parecían forzados, y su estilo humorístico francamente no siempre resultaba gracioso. Pero ahora con la tan alabada "Todo sobre mi madre", Almodóvar prueba que sabe hacer mucho más que simplistas melodramas cuando realmente se lo propone… lo cual se respira en una formalidad mucho más humana y estable en ésta entrañable obra, que a pesar de poseer fragmentos considerablemente trillados, la elocuencia y sinceridad de su narrativa disculpa por completo cualquier tipo de falla, por mínima que sea.Sería inútil escribir una sinopsis que exprese los efectivos lazos de fortaleza que retrata el hábil guión de Almodóvar, pero aquí va de todas maneras: la historia de ésta película se centra en las vidas de diversas mujeres cuyos destinos las une por un significativo tacto. Una de estas mujeres es Manuela (Cecilia Roth), la amorosa madre de un prodigioso joven llamado Esteban, quien, cuando es lamentablemente atropellado, obligará a Manuela a regresar a su doloroso pasado amoroso con el padre de él, Lola, quien ahora luce como mujer y se prostituye en las calles de Barcelona. Sin embargo la estadía de Manuela en dicha ciudad la hará reflexionar sobre su naturaleza maternal en quienes más la necesitan; una humilde, pero solidaria monja (Penélope Cruz), una actriz con una vida amorosa deplorable (Marisa Paredes), y una honesta e irreverente prostituta de buenos sentimientos (Antonia San Juan).Lo que más sorprende del guión, además de su sedicioso humor, es la naturalidad en la que se relacionan todos los singulares personajes de la película; para empezar, todas ellas poseen personalidades muy dispares, que van desde los sórdido hasta lo inocente en un abrir y cerrar de ojos. El mensaje obvio que promueve la película es la comprensión y tolerancia, pero mientras llegamos a la resolución de dicha enseñanza, podemos disfrutar de una historia compleja, entretenida, y sin falsas pretensiones, a la vez que logramos compenetrarnos más y más con los personajes, y no sólo con los principales. En este aspecto creo que "Todo Sobre mi Madre" se asemeja bastante con la excelente cinta holandesa "Antonia" (o "Antonia's Line", como se tradujo en el Occidente), o a la igualmente sobresaliente "Tres Colores: Azul" del finado director Krzysztof Kieslowski; entiendo que sus respectivas historias varían bastante en tiempo y forma, pero las tres obras son capaces de construir sin problema alguno personajes femeninos que, a base de esfuerzos y sacrificios logran salir adelante ante casi cualquier tipo adversidad. Ciertamente son caracteres muy comunes del cine feminista, pero como bien mencioné al principio, creo que todo el mundo puede disfrutar de dicha visión, sin que el género masculino tenga necesariamente que auto-inmolarse.

4 estrellas

Hable con ella (2002)



SINOPSIS: El telón de rosas color salmón y grandes flecos dorados que cubre el escenario, se abre para ver un espectáculo de Pina Bausch, Cafe Müller. Entre los espectadores, dos hombres están sentados juntos por casualidad, no se conocen. Son Benigno (un joven enfermero) y Marco (un escritor de cuarenta y pocos años). En el escenario, completamente lleno de sillas y mesas de madera, dos mujeres con los ojos cerrados y los brazos extendidos se mueven al compás de "The Fairy Queen" de Henry Purcell. La pieza provoca tal emoción que Marco rompe a llorar. Benigno puede ver el brillo de las lágrimas de su casual compañero, en la oscuridad del patio de butacas. Le gustaría decirle que a él también le emociona el espectáculo, pero no se atreve. Meses más tarde, los dos hombres vuelven a encontrarse en la Clínica "El Bosque", una clínica privada donde Benigno trabaja. Lydia, la novia de Marco, torera de profesión, ha sufrido una cogida y está en coma. Benigno justamente se ocupa del cuidado de otra mujer en coma, Alicia, una joven estudiante de ballet. Cuando Marco pasa junto a la puerta de la habitación de Alicia, Benigno no duda en abordarlo... Es el inicio de una intensa amistad... tan lineal como una montaña rusa. Durante el tiempo suspendido entre las paredes de la clínica, la vida de los cuatro personajes fluye en todas las direcciones, pasado, presente y futuro, arrastrando a los cuatro a un destino insospechado.






Tal fue la repercusión de la estupenda "Todo sobre mi madre", que muchos pensaron que Almodóvar había llegado al punto cumbre de su buena pero irregular carrera y que no iba a poder superar la que algunos consideraban que sería su obra maestra. Sin embargo, no habría que esperar mucho tiempo para descubrir el torrente de creatividad, originalidad y sensibilidad que todavía le quedaba por ofrecer al ahora menos trasgresor pero cada vez más brillante cineasta español.Con "Hable con ella" consiguió otra obra maestra y un hito sin precedentes en el cine español. Además de la apabullante victoria en los premios del cine europeo, derrotando a películas de la talla de "El pianista", de Roman Polanski, el César del cine francés (y cuarto de Almodóvar), los BAFTA británicos, y demás premios en festivales de todo el mundo, Almodóvar se coló entre los grandes del cine norteamericano, al competir por el Óscar a la mejor dirección y al mejor guión original, premio éste último que consiguió entre la ovación y admiración del público presente en el auditorio.Sin embargo, la academia del cine español volvió a negarle el premio, retomando la tradición, además de no enviar vergonzosamente como representante del cine español la película a Hollywood, en detrimento de 'Los lunes al sol', estupenda película, pero inferior y nada procedente para los gustos hollywoodienses, por ofrecer una visión social del paro desde un punto de vista claramente izquierdista.'Hable con ella' incide en esta ocasión en la amistad masculina, pues aunque a Almodóvar se le conozca como gran director de historias mujeres, esto no es del todo justo, pues son también bastantes los magníficos retratos masculinos que ha creado, como en 'La ley del deseo' y ahora en esta 'Hable con ella', en la que hace coincidir a dos hombres en una sala de hospital; el uno acude a visitar a una reciente amante hospitalizada y el otro trabaja allí como enfermero. A partir de ahí, se recrean las historias de ambos personajes y su progresiva amistad, así como la historia de cada uno de las personas con las que se relacionan.La película número catorce de Pedro Almodóvar contiene numerosas secuencias para el recuerdo permanente, como pueden ser la interpretación de Caetano Veloso del precioso tema "Cucurrucucú paloma", en presencia de los protagonistas; o ese cortometraje en blanco y negro que Almodóvar ha filmado para que en la ficción sea una película muda llamada "El amante menguante", que el personaje de Javier Cámara ve en la Filmoteca y le cuenta a su paciente, mientras ésta, en coma, ¿escucha? como hay almas sensibles y buenas que no renuncian a hablar con ella.

4 estrellas

Matrix (1999)



SINOPSIS
¿Es el mundo lo que parece? Thomas Anderson (Keanu Reeves), programador de una importante empresa de software y asaltador informático de alias Neo, averiguará que no. Con él contactará un extraño grupo encabezado por Morfeo (Lawrence Fishburne), quien le mostrará la verdadera realidad que se esconde tras lo aparente: un mundo dominado por las máquinas, las cuales esclavizan a la Humanidad para utilizar nuestros cuerpos como simple fuente de energía. ¿Pero, y nuestra mente, dónde se encuentra entonces? la respuesta está en Matrix.


Matrix es una película que no se puede ver una sola vez. Yo necesité verla tres veces consecutivas para situarme en comprensión mínimamente aceptable. Luego, la he vuelto a contemplar numerosas veces más y siempre me resulta apasionante, magistral, reveladora. Como transcurre a un ritmo muy rápido, su inmenso contenido filosófico se escapa a veces en los distintos diálogos, no da tiempo a digerir tamaña excelencia a tal velocidad (la filosofía siempre requiere calma y reposo de atención). Es una obra de arte, de las que generan discernimiento, revisionismo de la propia vida, ánimo para cambiar, que achucha a ser uno mismo y a salvar la propia vida de la "matrix" en la que nos hallamos apilados, esclavizados, consumidos, deshumanizados. La tesis de Matrix es la tesis de la Caverna de Platón: vivimos una existencia que creemos es la realidad, y resulta que es una farsa ontológica. ¡Ay, si en verdad tuviésemos la osadía de intentar salir, de liberarnos de nuestra cueva, cápsula o realidad ficticia; entonces quedaríamos en principio cegados, desorientados, aturdidos por la verdadera realidad, pero poco a poco naceríamos a la Realidad-Realidad, la auténtica, más dura, más cruda; pero en la que uno es uno mismo, no la pieza impensante del sistema sin alma que "otros" quieren que seamos! Esta magnífica pieza de cinematografía filosófica creará escuela y seguidores de veneración y culto por las décadas de las décadas. Ya verán como es así.

Obra maestra.