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viernes, 14 de septiembre de 2012

Ella y su gato (1999)

Makoto Shinkai se ha convertido, con todo merecimiento, en la gran promesa del anime actual. Un autor que crea un universo característico en sus obras y que, fiel a su estilo, va puliendo la narración a lo largo de su carrera. Un estilo que pretende mezclar el lenguaje cinematográfico con la poesía romántica, repleto de monólogos interiores, personajes hablando de recuerdos, del amor y la melancolía todo el tiempo... que a muchos puede parecer recargado, y a mí me parece un terreno interesantísimo por explorar, no ya por su sensibilidad (que es obvio que la tiene) sino por su propuesta de unir dos formas artísticas en una sola y contar historias que, sí, pueden resultar demasiado "sensibleras", pero tienen un aire de autenticidad, de creencia en el proyecto, que falta en muchas obras que se apuntan al carro del romanticismo tratando de despertar torpemente los sentimientos del espectador.

Shinkai roza la cursilería a cada minuto, con su narración lenta, sus frases rimbombantes y su apelación constante a los sentimientos, pero de alguna manera logra sobreponerse a las dificultades y salir ileso. Y además, convenciendo. Lo cierto es que su trayectoria, a día de hoy, aún requiere una gran prueba de fe. A falta de ver su único largometraje, "The place promised in our early days", creo que Shinkai todavía no ha explotado todo su potencial y tiene un margen de mejora inmenso. El día que logre pulir todos sus recursos narrativos y crear una obra redonda ("5 centímetros por segundo" se quedó a muy poco de eso), estaremos ante un director clave de la animación contemporánea.

¿A qué viene este rollo para hablar del corto? Bueno, "Ella y su gato" es su inicio como autor y su primer paso en ese particular estilo, con todo lo que ello implica, tanto el tremendo interés que genera esa idea, aún en desarrollo, como los fallos achacables a una forma de narrar todavía embrionaria. Precisamente por eso último no termina de cuajar, la historia va demasiado a trompicones, deteniéndose en ocasiones donde no lo necesita (la aparición de la gata aporta bastante poco) o precipitando la acción en momentos clave (el final). Sin embargo, y sorprendentemente, la obra supera en mucho a su posterior intento, la irregular y artificial "Voces de una estrella distante".

Como digo, a pesar de sus carencias merece verse, y no sólo por el convincente nivel de la animación, sino por el mismo tono de la obra, la belleza y sensibilidad artística que contiene y, en general, por ser una apuesta diferente, con un potencial tremendo por desarrollar. En resumen, "Ella y su gato" es, con todas las limitaciones propias de la falta de experiencia, un corto muy interesante y bien acabado, y sólo por eso muy recomendable. Pero, además, es una férrea declaración de intenciones de su autor y un primer paso hacia una forma única de concebir la animación, y en ese sentido, el visionado es imprescindible para todo amante de este tipo de cine.

Maravillosa, por cierto, la escena de la llamada telefónica. Cómo pueden dos planos fijos, sin más palabras que las de la narración pausada del relato, decir tanto...
spoiler:


martes, 3 de noviembre de 2009

La chica del puente (La fille sur le pont) (1999)



Drama romántico / SINOPSIS: Gabor es un lanzador de cuchillos que salva la vida a Adèle al convencerla de que no se lance al Sena desde uno de sus puentes. Adèle siempre ha tenido mala suerte con todo el mundo, Gabor es un poco mentiroso pero en el fondo tiene buen corazón. Los dos deciden unir sus vidas y si por alguna razón tienen que estar separados, saben que pueden hablarse en la distancia. Pero Adèle, tiene un problema, es una persona inestable y se cansa pronto.



Leconte nos muestra cómo una existencia llena de vacío, de hipocresía, logra el sentido que nunca tuvo en el momento en que se decidía a romper ese fino hilo que comunica entre la Vida y la Muerte. Sobre cómo una particular proposición, "ese algo de ese alguien" cambia radicalmente el guión de nuestra historia.

"La chica del puente" no es una película de amor convencional. Ese amor que prolifera durante todo el film entre el genial Auteuil y la enigmática e inocente Vanessa Paradis es difícil de explicar. ¿Alguien dijo que los sentimientos tienen una fórmula científica para comprenderlos? El tema de la película es la suerte, el azar, toda cosa o persona que hallamos un buen día fortuitamente. Ambos protagonistas por separado tienen en su rostro tatuada la mala suerte; pero cuando se unen toda señal desaparece. Por otra parte, tanto la fotografía en blanco y negro como la música principal, "Who will take my dreams away?" de la fabulosa Marianne Faithful, enriquecen el film armonizando con el argumento. Además, todo esto nos hace situar la película en una época anterior a la que data.

No se trata del salvador y la suicida salvada...Sino de dos salvadores que lo hacen del uno al otro y; además, sin saberlo, se salvan ellos mismos.

Y la canción principal de la película, una letanía tristísima desgranada por la voz prosa de Marianne Faithful. Un lujo.

4 estrellas

Una escena inolvidable

miércoles, 1 de abril de 2009

Todo sobre mi madre (1999)



1999: 1 Oscar mejor película extranjera. 1999: Cannes: Mejor director. 1999: 7 Goyas: incluyendo Mejor película, director y actriz (Cecilia Roth) / Melodrama / SINOPSIS: Madrid. Una madre soltera ve cómo su joven hijo muere el día de su decimoséptimo cumpleaños mientras corre para conseguir el autógrafo de su actriz favorita. Decide entonces viajar a Barcelona en busca de su padre, un travestido llamado Lola, que desconocía tener un hijo. Primero encuentra a su amigo Agrado, otro travesti, y a través de él conoce a Rosa, una monja de El Salvador, y por casualidad termina convirtiéndose en la asistente de Huma Rojo, la actriz que admiraba su hijo.





Aunque he disfrutado bastante algunas de sus más famosas comedias, confieso que nunca había inspirado plena confianza en el reconocido cineasta español Pedro Almodóvar. Sus "dramas" en general me parecían forzados, y su estilo humorístico francamente no siempre resultaba gracioso. Pero ahora con la tan alabada "Todo sobre mi madre", Almodóvar prueba que sabe hacer mucho más que simplistas melodramas cuando realmente se lo propone… lo cual se respira en una formalidad mucho más humana y estable en ésta entrañable obra, que a pesar de poseer fragmentos considerablemente trillados, la elocuencia y sinceridad de su narrativa disculpa por completo cualquier tipo de falla, por mínima que sea.Sería inútil escribir una sinopsis que exprese los efectivos lazos de fortaleza que retrata el hábil guión de Almodóvar, pero aquí va de todas maneras: la historia de ésta película se centra en las vidas de diversas mujeres cuyos destinos las une por un significativo tacto. Una de estas mujeres es Manuela (Cecilia Roth), la amorosa madre de un prodigioso joven llamado Esteban, quien, cuando es lamentablemente atropellado, obligará a Manuela a regresar a su doloroso pasado amoroso con el padre de él, Lola, quien ahora luce como mujer y se prostituye en las calles de Barcelona. Sin embargo la estadía de Manuela en dicha ciudad la hará reflexionar sobre su naturaleza maternal en quienes más la necesitan; una humilde, pero solidaria monja (Penélope Cruz), una actriz con una vida amorosa deplorable (Marisa Paredes), y una honesta e irreverente prostituta de buenos sentimientos (Antonia San Juan).Lo que más sorprende del guión, además de su sedicioso humor, es la naturalidad en la que se relacionan todos los singulares personajes de la película; para empezar, todas ellas poseen personalidades muy dispares, que van desde los sórdido hasta lo inocente en un abrir y cerrar de ojos. El mensaje obvio que promueve la película es la comprensión y tolerancia, pero mientras llegamos a la resolución de dicha enseñanza, podemos disfrutar de una historia compleja, entretenida, y sin falsas pretensiones, a la vez que logramos compenetrarnos más y más con los personajes, y no sólo con los principales. En este aspecto creo que "Todo Sobre mi Madre" se asemeja bastante con la excelente cinta holandesa "Antonia" (o "Antonia's Line", como se tradujo en el Occidente), o a la igualmente sobresaliente "Tres Colores: Azul" del finado director Krzysztof Kieslowski; entiendo que sus respectivas historias varían bastante en tiempo y forma, pero las tres obras son capaces de construir sin problema alguno personajes femeninos que, a base de esfuerzos y sacrificios logran salir adelante ante casi cualquier tipo adversidad. Ciertamente son caracteres muy comunes del cine feminista, pero como bien mencioné al principio, creo que todo el mundo puede disfrutar de dicha visión, sin que el género masculino tenga necesariamente que auto-inmolarse.

4 estrellas

Matrix (1999)



SINOPSIS
¿Es el mundo lo que parece? Thomas Anderson (Keanu Reeves), programador de una importante empresa de software y asaltador informático de alias Neo, averiguará que no. Con él contactará un extraño grupo encabezado por Morfeo (Lawrence Fishburne), quien le mostrará la verdadera realidad que se esconde tras lo aparente: un mundo dominado por las máquinas, las cuales esclavizan a la Humanidad para utilizar nuestros cuerpos como simple fuente de energía. ¿Pero, y nuestra mente, dónde se encuentra entonces? la respuesta está en Matrix.


Matrix es una película que no se puede ver una sola vez. Yo necesité verla tres veces consecutivas para situarme en comprensión mínimamente aceptable. Luego, la he vuelto a contemplar numerosas veces más y siempre me resulta apasionante, magistral, reveladora. Como transcurre a un ritmo muy rápido, su inmenso contenido filosófico se escapa a veces en los distintos diálogos, no da tiempo a digerir tamaña excelencia a tal velocidad (la filosofía siempre requiere calma y reposo de atención). Es una obra de arte, de las que generan discernimiento, revisionismo de la propia vida, ánimo para cambiar, que achucha a ser uno mismo y a salvar la propia vida de la "matrix" en la que nos hallamos apilados, esclavizados, consumidos, deshumanizados. La tesis de Matrix es la tesis de la Caverna de Platón: vivimos una existencia que creemos es la realidad, y resulta que es una farsa ontológica. ¡Ay, si en verdad tuviésemos la osadía de intentar salir, de liberarnos de nuestra cueva, cápsula o realidad ficticia; entonces quedaríamos en principio cegados, desorientados, aturdidos por la verdadera realidad, pero poco a poco naceríamos a la Realidad-Realidad, la auténtica, más dura, más cruda; pero en la que uno es uno mismo, no la pieza impensante del sistema sin alma que "otros" quieren que seamos! Esta magnífica pieza de cinematografía filosófica creará escuela y seguidores de veneración y culto por las décadas de las décadas. Ya verán como es así.

Obra maestra.

martes, 31 de marzo de 2009

El viaje de Chihiro (2001)



Cuando uno se halla ante una de esas películas excepcionales que sólo se dan en contadas oca-siones, como un obsequio supremo caído del cielo –y ésta es, indudablemente, una de ellas–, se en-cuentra con que las palabras se le quedan cortas, o se han usado tan indiscriminadamente con anterioridad, que se ha devaluado su pleno significado y ahora resultan inservibles para trasladar al lenguaje escrito la extraordinaria impresión que me ha causado este prodigioso film.

El veterano maestro japonés Hayao Miyazaki, que tiene a sus espaldas trabajos tan ilustres como "La princesa Mononoke", "Porco Rosso", "Nausicaä" o "Mi vecino Totoro", se ha superado a sí mismo llevando hasta límites inimaginables su visión inquieta, su gran pericia en el oficio y su inagotable capacidad inventiva. Ha puesto todo su corazón en ello y nos lo ha robado a nosotros, sin derecho –ni solicitud por nuestra parte– de devolución.






Se hace imposible –así, tal cual, letra por letra, y con toda la rotundidad que ofrece el término– encontrar un solo defecto, un solo elemento prescindible o simplemente mediocre, en esta colosal obra de facturación y calibre irreprochables. "El viaje de Chihiro" es una maravilla genuina, divertida y chispeante, donde nada falta y nada sobra, que te obliga a permanecer con la boca abierta y los ojos como lunas durante sus 122 minutos de duración, tal es su apabullante poder sorpresivo y su fecunda originalidad.

Se hace igualmente imposible no caer rendido de soberana admiración ante el en todo momento iluminadísimo desempeño que han llevado a cabo Miyazaki y su equipo, producto no sólo de su maestría en los pormenores artísticos y técnicos de la animación, sino de su ingenio, talante y talento creativos en la fabulación de esta arrolladora historia y en el diseño de los magníficos personajes que la pueblan.

No debo ni quiero hablarles con demasiado detalle sobre este enérgico derroche de imaginación y humanidad antes de que hayan podido verlo por sí mis-mos: han de disfrutarla y, sobre todo, descubrirla con sus propios sentidos, sin más. Porque "El viaje de Chihiro" no es simplemente una buena película; ni siquiera es la mejor película de la prolífica carrera de Miyazaki; tampoco esta-mos delante de la mejor cinta animada de los últimos años. No. Sus proporciones la convierten en la mejor película –animada o real– que recuerdo haber visto en mucho, mucho, muchísimo tiempo. Irrepetible. Pluscuamperfecta. GRACIAS HAYAO MIYAZAKI.

Obra maestra

viernes, 27 de febrero de 2009

El proyecto de la bruja de blair (1999)


Blair witch project no es un relato sobre brujas y demonios, ni tampoco sobre psicokillers al uso. Ante todo, es la historia de una sugestión alimentada recíprocamente entre los tres jóvenes protagonistas. El terror humano en relación con lo sobrenatural o lo extraordinario, el real y el que todos podemos sentir en un algún momento de nuestras vidas, siempre es fruto de una sugestión inducida por estímulos externos. En este caso, introducen una serie de signos folclóricos (amontonamientos de piedras en círculo, simbología pagana, etc) que alimentan la paranoia de los protagonistas. El gran mérito de la película es su capacidad de hacer que el espectador sea partícipe de esa paranoia, siempre y cuando dicho espectador sea capaz de entrar en la dinámica psicológica de la narración.En su ejercicio “realista” , los cineastas eligieron el argumento perfecto para abrir el paso hacia la sugestión. Perderse en un bosque (siendo ésta, por otra parte, una idea arquetípica de enorme efectividad), sin un sendero que guíe los pasos seguros, es la mar de fácil, aun disponiendo de un mapa, ya que el paisaje homogéneo y los horizontes se extienden al arbitrio del espacio abierto, sin que el caminante tenga un punto de referencia claro. La historia de terror empieza cuando los tres protagonistas toman conciencia de que se han perdido. El horror no procede de los inquietantes signos que aparecen en el bosque, sino de el hecho de la desorientación. Todo el desarrollo posterior es la representación de un estado psicológico reforzado con signos externos de significado indefinido; montoncitos de piedras que aparecen, con el nuevo día, alrededor de la tienda de campaña (un hecho habitual en las culturas rurales y en zonas de alta montaña. ¿Seguro que no estaban allí cuando acamparon? ¿Atención y percepción selectiva?), sonidos en la noche que entran dentro de lo común, las lonas de la tienda de campaña movidas por una esporádica ráfaga de viento (?) mientras parece que se oyen voces y risas de niños ( el volumen utilizado para esa secuencia sonora es tan bajo que queda en el límite de lo que pudo ser real o una simple alucinación auditiva. Sepa el lector, de paso, que una ventisca en el bosque puede confundirse fácilmente con voces de niños o gritos de mujeres. Es un hecho bastante conocido).El punto crítico, en este sentido, es la desaparición de uno de los protagonistas, quien en situaciones previas había mostrado indicios de incipiente locura, y la posterior aparición junto a la tienda de unos ojos y sangre en el interior de un haz de leña. Muchos espectadores relacionaron las vísceras con el personaje desaparecido, pero no hay nada en el relato que nos lleve a esa conclusión, más allá de la hipótesis sugerida.Joshua pudo haberse perdido en las profundidades del bosque, de ahí los gritos que sus dos compañeros oyen durante la noche. En definitiva, aunque la película muestra indicios de que alguna inteligencia esta jugando con los tres muchachos, no hay nada verificable fuera de la atmósfera psicológica que alude a un terror humano, sutil, en la tenue línea que separa lo aparente de lo real. Por eso, la creación de Sánchez y Myrick se ubica en una expresión cinematográfica que trasciende el simple efectismo para narrar una historia sencilla (de cómo tres muchachos se pierden en un bosque, y el terror psicológico originado) desde la que emana un enigma abierto a varias lecturas: ¿hechicería? ¿juego de niños? ¿un cúmulo de casualidades desafortunadas?.Tan desafortunadas que la conclusión parece insinuar la muerte de los personajes. Vemos a las grabadoras precipitarse en el suelo. Lo que no sabemos es la causa: por agresión, accidente o ansiedad ante lo que están contemplando, ustedes verán. La última imagen es el mejor ejemplo del estilo ambiguo utilizado; un personaje, de espaldas frente a la pared, inmovilizado e insensible a los gritos de la aterrorizada protagonista, la cámara se precipita al suelo...y algunos espectadores dicen ver un brazo peludo instantes antes del cierre.La realidad no suele ser tan estructurada como en la sucesión de acontecimientos y motivos tan eficazmente desarrollados en este film, de ahí la inconsistencia que hemos señalado al principio, pero que al menos establece una cadena de causas y efectos para una narración solvente en la que los contenidos y la exposición mediante permanente cámara subjetiva son partes complementarias. La película empieza con una exposición - a modo de documental - sobre las leyendas rurales en torno a brujas y espectros. Esto, visto a través del ojo de la cámara que, en este caso, es la mente y los ojos de los tres muchachos, determina y explica la sugestión fraguada desde el posterior sentimiento de desamparo. La chica, Heather, sostiene la principal carga dramática, y es conmovedora - como muchos espectadores atestiguaron, incluso los más reacios - la secuencia en la que reitera la idea de culpa y pide perdón. El sentimiento de culpa es un tema relevante en el relato, y la forma en que los tres pretenden responsabilizar al prójimo sigue un patrón progresivo muy acorde con el trazo real de las relaciones humanas.En función del estilo, asusta más aquello que no se ve o no se comprende, que los fenómenos representados al detalle y el uso de arquetipos. En un trabajo artístico, es más meritorio el tipo de terror utilizado en Blair witch project que el estridente, banal, explícito y previsible reality show que en estos días vemos en REC. Es difícil exponer de manera coherente una situación de sugestión con posibles indicios de realidad. Coger cámara en mano, meter a un grupo de personas en el interior de un edificio y venga ya todos a pegar gritos a la carrera - escalera arriba, escalera abajo - por huir de los archiconocidos zombis, es tan fácil como poco imaginativo. Recordemos, además, el Demoni 2 de Lamberto Bava. En Blair witch project el artificio es inherente a la temática desarrollada, ya que la única forma de representar los estímulos del miedo (el tipo específico de estímulos) es situar al espectador en la mirada desorientada de los protagonistas. REC solo es artificio innecesario al servicio del efectismo propuesto.
5 estrellas

martes, 24 de febrero de 2009

Magnolia (1999)




El relato azaroso de varias historias aparentemente inconexas pero hilvanadas sutilmente con un poderoso ritmo narrativo, y una temática conmovedora.A medida que avanza el metraje nos damos cuenta de que sí hay mucho en común en cada uno de los relatos paralelos narrados.Una sorprendente película ésta, llena de intensos y emotivos momentos que desde su estreno ya han engrosado la lista de maravillosas películas que en el cine actual de vez en cuando se dejan visionar.Con unas interpretaciones poderosísimas, empezando por un moribundo Jason Robards interpretando el papel de Big Earl Partridge, pasando por la espléndida y portentosa Julianne Moore haciendo de segunda esposa de Earl, Tom Cruise haciendo el papel de Frank Maggey, John C. Reilly como el policia Jim Kurring, el recientemente oscarizado Phillip Seymour Hoffman haciendo de Phil Parma y sobre todos ellos un espléndido y arrebatador William H. Macey interpretando el papel de Donnie Smith...Todo en esta película rezuma buen cine de ahora, de siempre e incluso del pasado...Una espectacular lluvia de ranas anticipa el clímax final. Es el momento de la revelación, el arrepentimiento y ...el perdón. "...ese pasado con el que quizá nosotros hallamos terminado, pero que aún no ha terminado con nosotros...".La gente no se cree esas historias sobre casualidades, como la del tipo que se tira por una ventana y muere por un disparo fortuito de su madre en la caída, la historia del buzo encontrado muerto en la copa de un árbol en mitad de un bosque incendiado, o la lluvia de ranas...Pero éstas cosas pasan, y esta película se encarga de demostrárnoslas. E S P L É N D I D A.

5 estrellas