sábado, 28 de febrero de 2009

Fresa y Cholate (1993)



Película codirigida por dos profesionales de gran nivel. Se basa en un relato corto de Senel Paz, que escribe el guión. Fue nominada al Oscar a la mejor película en lengua extranjera. Ganó el Goya a la mejor película extranjera de habla hispana. Obtuvo el Premio especial del Jurado del Festival de Sundance y del Festival de Berlín.La acción tiene lugar en La Habana en 1970. Narra la historia de Diego (Jorge Perugorría), un intelectual de 40 años, homosexual, amante de los helados de fresa, que por una apuesta intenta, sin éxito, seducir a David (Vladimir Cruz), un joven militante comunista, heterosexual, que estudia socialogía en la Universidad de La Habana, aficionado a los helados de chocolate. La relación entre ambos, tirante al principio, se ve espoleada por el dirigente político Miguel (Francisco Gattorno), deseoso de hallar pruebas contra Diego. Pese a los engaños iniciales mútuos, entre Diego y David se establece una sincera y profunda amistad. La película plantea el problema de la homofobia, denuncia los prejuicios en los que se apoya y defiende la realidad natural de la homosexualidad. Diego encarna la figura del homosexual consciente, lúcido y culto, que afronta con buen ánimo el ambiente opresivo que vive en su ciudad. En este punto se muestra el grado de marginación de los homosexuales (Diego pierde la licencia de trabajo en todo lo relacionado con la cultura) en el marco cubano y en el más general de sociedades avanzadas que no han superado del todo viejos prejuicios. El tema no es nuevo, pero la película contiene elementos particularmente sugerentes: explica sin tensiones, razona con fundamentos, habla con serenidad, rehuye la confrontación, asume la intolerancia con fortaleza y quiere contribuir a ampliar el espacio universal de la no discriminación.La música, dirigida por José M. Vitier en su primera experiencia cinematográfica, ofrece un fragmento de "Il Trovatore", de Verdi, interpretado por María Callas. Añade composiciones para piano de Ignacio Cervantes ("Adiós a Cuba", "Ilusiones perdidas") y de Ernesto Lecuona. Incluye una canción cubana interpretada por Beni Moré. La fotografía presenta juegos de luces anteriores, posteriores y laterales; azuladas, doradas y blancas. Prefiere los encuadres próximos. El guión, realizado por Senel Paz ("Malena es un nombre de tango", "Cosas que dejé en La Habana") se desarrolla con parsimonia y resalta la belleza de unos diálogos muy bien escritos. La interpretación de Jorge Perugorría es admirable y muy acertada la de Vladimir Cruz. La dirección crea el clima adecuado para que el relato llegue al espectador y le emocione.Película interesante, entretenida y brillante, realizada con escasos medios, bien interpretada y dirigida con maestría y pasión. Exalta la belleza de La Habana y contiene elementos documentales de gran interés.

5 estrellas

viernes, 27 de febrero de 2009

El topo (1970)



Había oído hablar del cine Jodorowsky (más para mal que para bien) y por la noticia de la boda de Marilyn Manson oficiada por el polifacético chileno caracterizado como el mago / dios de “La montaña sagrada”. Así que raudo y veloz he visto la filmografía de este ser “místico” adorador del tarot que afirma no sentirse ni hombre ni mujer. ¡Se siente ser! Después de tragarme la buñueliana “Fando y Lis”, ópera prima de este señor, y al parecer basada en una obra de teatro. Digo “parecer” porque si alguien me revelase que el engendro pasado por LSD de garrafa en cuestión estuviese basado en la lectura de los pliegues del ano me lo creería de la misma manera. Grotesca, surrealista y vampírica visión de “Alicia en el país de las maravillas” con una colección de metáforas abominables y una dirección sorprendente y cautivadora. “El topo”, por el contrario, me ha parecido una magnífica rareza que en mi opinión aguanta el paso del tiempo. Posiblemente se deba a su etiqueta de cult movie desde su estreno. En convertirse en todo un referente para hippies drogatas como para intelectuales y ser aborrecida por todos los clasicistas. En combinar acertadamente el gore de Herschell Gordon Lewis con el cine de Buñuel y Tod Browning bajo el manto de un western atípico con mucho LSD de fondo. La combinación de metáforas sobre religión entre la blasfemia y la violencia explícita conducen a “El topo” a un cine tan pedante como evocador. En un ejercicio de cine experimental pero muy accesible. En especial, me ha encantado su montaje en determinadas secuencias así como su inteligente final con referencias al budismo.Se lleva rumoreando durante mucho tiempo un futurible remake con Marilyn Manson que seguramente nunca se ruede. Parece que el amor entre Manson y Jodorowsky es mutuo por declaraciones del tipo: “La primera vez que vi a Manson pensé qué monstruo tan hermoso, esta es la clase de monstruos que me gusta usar en mis películas”. Creo que Manson se equivocó al elegir su pareja en el altar.

5 estrellas

28 días después (2002)



Unos activistas en contra de la vivi-sección y a favor de los derechos ani-males irrumpen de forma fortuita en un laboratorio científico con la inten-ción de liberar a unos monos que su-fren un peligroso experimento. Con ello y sin quererlo, liberan un virus de-vastador que se contagia a los huma-nos por la sangre. 28 días después un joven despierta del coma en un hospi-tal sin saber qué ha pasado. Gran Bretaña está desierta. Mientras cami-na por Piccadilly Circus y el puente de Westminster sin una vida humana visible, se da cuenta de que el Apocalipsis ha llegado a la isla. Así comienza "28 días después", uno de los títulos más inte-resantes de este verano, dirigido por el siempre polifacético Danny Boyle. Siguiendo los pasos de autores como George R. Stewart, J. G. Ballard, Brian W. Aldiss, John Wyndham, Roger Zelazny y so-bre todo acopiando la esencia del inevitable Richard Matheson y su obra maestra "Soy leyenda", el director de "Trainspotting" prolonga los propósitos artísticos y conceptuales de la germinal "La noche de los muertos vivientes" de George A. Romero dejándose llevar por una ineludible inquietud por la cinefilia y cinefagia al evocar en sus planos la materia prima del ‘Giallo’ italiano y su malsana mezcla de ‘fumetti nero’, un granulado espeso y un peculiar pictoricismo que envuelve la ennegrecida atmósfera de esta novísima película de cul-to.

Lo que en principio parece una revi-sitación por todos y cada uno de los tópicos del cine de ciencia ficción postapocalíptica, se transforma en manos de Danny Boyle y su guionista Alex Garland en una interesante pro-puesta a medio camino entre el thriller y el género de terror, pero también en una reflexión analítica sobre la natura-leza humana, sobre la soledad, sobre la situación política y militar, la popu-larización de un subgénero y una vo-luntad que se encauza hacia las he-rencias literarias de los vasos comunicantes entre la ficción ameri-cana y la anglosajona. En este círculo de referencias llenas de un alterado moralismo encubierto bajo el terror de la trama, lo más in-teresante de esta película (mal llamada) innovadora es la utilización de la cámara digital, sustraída directamente del movimiento ‘Dog-ma’ y utilizada en favor de un montaje diligente y con ritmo para ob-tener como resultado una sugestiva y astuta sensación de inmedia-tez, de carácter documental, donde las escenas de acción abarcan un tono ultrarrealista al más puro estilo ‘Nu-Metal’ cinemático. De cadencia frenética y atmósfera puramente expresionista, la textura densa e irrespirable ofrece una particular visión de la irrealidad en los movimientos de los infectados, de la rabiosa locura que se sus-trae en cada encuadre, determinado en un plano digitalizado en el que un campo representa una obra de Van Gogh. Como si Boyle reconociera una deuda artística con el pintor al presentar su histo-ria en una gama oscura y sombría, poniendo así en evidencia el in-tenso deseo de expresar la miseria y los sufrimientos de la humani-dad. Un signo de expresionismo con significado de adulterado esta-do de tormento que no duda en utilizar colores que se rompen, con convulsivas y perspectivas alucinatorias.

Con un argumento que rebasa los tópicos del género (como ejemplo el hecho de evitar que el contagio infec-cioso sea duradero, lo que elimina la posibilidad de sospecha en los prota-gonistas) y los personajes bien dibu-jados en una afrobritánica que escon-de bajo su fuerte personalidad las du-das sentimentales más existenciales del filme o el joven de buen corazón débil y asustadizo que se revela como un auténtico animal vengativo, junto al padre y la hija dispuestos a sobrevivir en un mundo incierto, el ci-neasta británico se atreve a explicar el comportamiento vampíri-co/infeccioso a través de disciplinas como la psicología, la fisiolo-gía y fundamentalmente, la atormentada vida en soledad de los pro-tagonistas que, alcanzando el objetivo de salvación en manos del ejército, descubren la verdadera bestia en el propio ser humano, en la demencia desarrollada en aquellos seres adiestrados para matar. "28 días después" es pues una película invulnerable, elegante en su factura, perspicaz, capaz de conducir sus personajes hacia si-tuaciones donde todo depende de su (nuestra) comprensión de la naturaleza humana.

Con esta obra centrada en el com-portamiento de personas cotidianas encuadradas en una situación límite e intimidados en todo momento por una violencia que les es ajena, Boyle ha querido distanciarse de la actitud en la que esa amenaza maléfica convier-te al rol en egoísta y violento, pero manteniendo en todo momento su ob-jetivo por demostrar que, en último término, tiene que llegar la total des-humanización, el lado más oscuro de la condición humana que acaba por evidenciar lo que para muchos sociólogos y filósofos eru-ditos es un hecho fehaciente: la sociedad descompuesta represen-ta al hombre actual. Una película que, como bien se puede com-probar echándole un vistazo a la cartelera, es una panacea contra el aburrimiento y la ratificación del talento de Danny Boyle en el alicaído panorama cinematográfico europeo.

4 estrellas

La virgen de los sicarios (2000)



“La virgen de los sicarios” es un violento drama que en ocasiones se vuelve un poco monótono y absurdo pero, de todos modos, no hay duda de que estamos ante una película que puede resultar bastante entretenida y que trata un tema bastante preocupante como es la violencia que se desata en las calles de Medellín (Colombia) durante el auge del cartel colombiano.La película se centra en los jóvenes habitantes de la ciudad y describe sus vidas y peligrosas andanzas dándole un ligero toque de humor negro cuya “gracia” es más que discutible (y eso sin contar con algunas escenas un tanto inadecuadas).Por otra parte, el protagonista, Fernando Vallejo (Germán Jaramillo) nos acompañará durante el transcurso de toda la historia a la vez que nos entretiene con su peculiar forma de ver y entender la vida que, dicho sea de paso, en ocasiones nos puede llegar a hartar con sus intrascendentes comentarios y críticas sobre todo lo que le rodea.En cuanto al resto del reparto, en general, es altamente desconocido y sus actuaciones en algunas ocasiones las noté poco naturales por lo que dejan bastante que desear en ese aspecto.Finalmente, “La virgen de los sicarios” es una cinta que resulta bastante interesante y entretenida a ratos, algunos se quedarán con las ganas de ver algo mucho más profundo y sugestivo.

4 estrellas

El proyecto de la bruja de blair (1999)


Blair witch project no es un relato sobre brujas y demonios, ni tampoco sobre psicokillers al uso. Ante todo, es la historia de una sugestión alimentada recíprocamente entre los tres jóvenes protagonistas. El terror humano en relación con lo sobrenatural o lo extraordinario, el real y el que todos podemos sentir en un algún momento de nuestras vidas, siempre es fruto de una sugestión inducida por estímulos externos. En este caso, introducen una serie de signos folclóricos (amontonamientos de piedras en círculo, simbología pagana, etc) que alimentan la paranoia de los protagonistas. El gran mérito de la película es su capacidad de hacer que el espectador sea partícipe de esa paranoia, siempre y cuando dicho espectador sea capaz de entrar en la dinámica psicológica de la narración.En su ejercicio “realista” , los cineastas eligieron el argumento perfecto para abrir el paso hacia la sugestión. Perderse en un bosque (siendo ésta, por otra parte, una idea arquetípica de enorme efectividad), sin un sendero que guíe los pasos seguros, es la mar de fácil, aun disponiendo de un mapa, ya que el paisaje homogéneo y los horizontes se extienden al arbitrio del espacio abierto, sin que el caminante tenga un punto de referencia claro. La historia de terror empieza cuando los tres protagonistas toman conciencia de que se han perdido. El horror no procede de los inquietantes signos que aparecen en el bosque, sino de el hecho de la desorientación. Todo el desarrollo posterior es la representación de un estado psicológico reforzado con signos externos de significado indefinido; montoncitos de piedras que aparecen, con el nuevo día, alrededor de la tienda de campaña (un hecho habitual en las culturas rurales y en zonas de alta montaña. ¿Seguro que no estaban allí cuando acamparon? ¿Atención y percepción selectiva?), sonidos en la noche que entran dentro de lo común, las lonas de la tienda de campaña movidas por una esporádica ráfaga de viento (?) mientras parece que se oyen voces y risas de niños ( el volumen utilizado para esa secuencia sonora es tan bajo que queda en el límite de lo que pudo ser real o una simple alucinación auditiva. Sepa el lector, de paso, que una ventisca en el bosque puede confundirse fácilmente con voces de niños o gritos de mujeres. Es un hecho bastante conocido).El punto crítico, en este sentido, es la desaparición de uno de los protagonistas, quien en situaciones previas había mostrado indicios de incipiente locura, y la posterior aparición junto a la tienda de unos ojos y sangre en el interior de un haz de leña. Muchos espectadores relacionaron las vísceras con el personaje desaparecido, pero no hay nada en el relato que nos lleve a esa conclusión, más allá de la hipótesis sugerida.Joshua pudo haberse perdido en las profundidades del bosque, de ahí los gritos que sus dos compañeros oyen durante la noche. En definitiva, aunque la película muestra indicios de que alguna inteligencia esta jugando con los tres muchachos, no hay nada verificable fuera de la atmósfera psicológica que alude a un terror humano, sutil, en la tenue línea que separa lo aparente de lo real. Por eso, la creación de Sánchez y Myrick se ubica en una expresión cinematográfica que trasciende el simple efectismo para narrar una historia sencilla (de cómo tres muchachos se pierden en un bosque, y el terror psicológico originado) desde la que emana un enigma abierto a varias lecturas: ¿hechicería? ¿juego de niños? ¿un cúmulo de casualidades desafortunadas?.Tan desafortunadas que la conclusión parece insinuar la muerte de los personajes. Vemos a las grabadoras precipitarse en el suelo. Lo que no sabemos es la causa: por agresión, accidente o ansiedad ante lo que están contemplando, ustedes verán. La última imagen es el mejor ejemplo del estilo ambiguo utilizado; un personaje, de espaldas frente a la pared, inmovilizado e insensible a los gritos de la aterrorizada protagonista, la cámara se precipita al suelo...y algunos espectadores dicen ver un brazo peludo instantes antes del cierre.La realidad no suele ser tan estructurada como en la sucesión de acontecimientos y motivos tan eficazmente desarrollados en este film, de ahí la inconsistencia que hemos señalado al principio, pero que al menos establece una cadena de causas y efectos para una narración solvente en la que los contenidos y la exposición mediante permanente cámara subjetiva son partes complementarias. La película empieza con una exposición - a modo de documental - sobre las leyendas rurales en torno a brujas y espectros. Esto, visto a través del ojo de la cámara que, en este caso, es la mente y los ojos de los tres muchachos, determina y explica la sugestión fraguada desde el posterior sentimiento de desamparo. La chica, Heather, sostiene la principal carga dramática, y es conmovedora - como muchos espectadores atestiguaron, incluso los más reacios - la secuencia en la que reitera la idea de culpa y pide perdón. El sentimiento de culpa es un tema relevante en el relato, y la forma en que los tres pretenden responsabilizar al prójimo sigue un patrón progresivo muy acorde con el trazo real de las relaciones humanas.En función del estilo, asusta más aquello que no se ve o no se comprende, que los fenómenos representados al detalle y el uso de arquetipos. En un trabajo artístico, es más meritorio el tipo de terror utilizado en Blair witch project que el estridente, banal, explícito y previsible reality show que en estos días vemos en REC. Es difícil exponer de manera coherente una situación de sugestión con posibles indicios de realidad. Coger cámara en mano, meter a un grupo de personas en el interior de un edificio y venga ya todos a pegar gritos a la carrera - escalera arriba, escalera abajo - por huir de los archiconocidos zombis, es tan fácil como poco imaginativo. Recordemos, además, el Demoni 2 de Lamberto Bava. En Blair witch project el artificio es inherente a la temática desarrollada, ya que la única forma de representar los estímulos del miedo (el tipo específico de estímulos) es situar al espectador en la mirada desorientada de los protagonistas. REC solo es artificio innecesario al servicio del efectismo propuesto.
5 estrellas

miércoles, 25 de febrero de 2009

Bichunmoo (2002)



Ambientada en la China del siglo XIV, Bichunmoo, es una historia de un amor imposible, al más puro estilo Romeo y Julieta. Una historia fantástica que mezcla drama con momentos de acción trepidante y una coreografía que intenta seguir los pasos de la espectacular Tigre y Dragon de Ang Lee. La duración del film es quizás algo excesiva, donde la trama da muchas vueltas de rosca a la historia de amor de los protagonistas, el cual parece no podrán disfrutar nunca. Amenizada con algunas batallas y luchas espectaculares, pero sin llegar a sorprender a los adictos a las películas de artes marciales, ya que a parte de algunas coreografías excelentes, las demás dejan mucho que desear. Basada en un cómic de gran éxito en Corea, Bichunmoo, fue una de las cintas más caras del cine coreano en su año de producción, despertando gran interés entre la crítica de aquel país. El momento: El comienzo del film, con una sorprendente batalla, en la que podemos ver, guerreros ninja con extraños atuendos saltando y caminado por encima del agua, así como un secreto arte de lucha que solo los más aventajados pueden aprender. El decorado y la ambientación del la China del siglo XIV, también son dignos de mención.

3 estrellas

martes, 24 de febrero de 2009

Magnolia (1999)




El relato azaroso de varias historias aparentemente inconexas pero hilvanadas sutilmente con un poderoso ritmo narrativo, y una temática conmovedora.A medida que avanza el metraje nos damos cuenta de que sí hay mucho en común en cada uno de los relatos paralelos narrados.Una sorprendente película ésta, llena de intensos y emotivos momentos que desde su estreno ya han engrosado la lista de maravillosas películas que en el cine actual de vez en cuando se dejan visionar.Con unas interpretaciones poderosísimas, empezando por un moribundo Jason Robards interpretando el papel de Big Earl Partridge, pasando por la espléndida y portentosa Julianne Moore haciendo de segunda esposa de Earl, Tom Cruise haciendo el papel de Frank Maggey, John C. Reilly como el policia Jim Kurring, el recientemente oscarizado Phillip Seymour Hoffman haciendo de Phil Parma y sobre todos ellos un espléndido y arrebatador William H. Macey interpretando el papel de Donnie Smith...Todo en esta película rezuma buen cine de ahora, de siempre e incluso del pasado...Una espectacular lluvia de ranas anticipa el clímax final. Es el momento de la revelación, el arrepentimiento y ...el perdón. "...ese pasado con el que quizá nosotros hallamos terminado, pero que aún no ha terminado con nosotros...".La gente no se cree esas historias sobre casualidades, como la del tipo que se tira por una ventana y muere por un disparo fortuito de su madre en la caída, la historia del buzo encontrado muerto en la copa de un árbol en mitad de un bosque incendiado, o la lluvia de ranas...Pero éstas cosas pasan, y esta película se encarga de demostrárnoslas. E S P L É N D I D A.

5 estrellas